Durante los días 28, 29 y 30 de junio representantes de las redes de la sociedad civil organizada de África, América Latina, Europa y Asia se reunieron  durante el V Foro Internacional Democracia y Cooperación (FIDC) celebrado en la ciudad de Cáceres.

El objetivo del Foro fue el de contribuir, desde la Sociedad Civil Organizada, a la construcción de un sistema integrado de eficiente incidencia social y política para el cambio democratizador de las relaciones sociales e internacionales en todos sus ámbitos y niveles, mediante el fortalecimiento del tejido de redes sociales del Sur y del Norte en un proceso de acción para el Desarrollo con sostenibilidad (económica, social y ecológica).

Durante su intervención en la inauguración, la Secretaria de Estado para la Cooperación, Soraya Rodríguez,  insistió en la necesidad de plantear las carencias y necesidades no sólo como un tema asociado a los vacíos económicos, sino principalmente, a las profundas carencias de derechos e insistió en la necesidad de trabajar de manera conjunta en una acción exterior capaz de optimizar los recursos a través de métodos que tomen en cuenta, siempre, a la sociedad civil como principal actor de un proceso que, hoy más que nunca, se centra en el diálogo y en el encuentro.

Por su parte, Juan Manuel Rodríguez Tabares, director de la Agencia Extremeña de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AEXCID),  manifestó durante su intervención en el acto de clausura que “durante la crisis es cuando se hacen las mejores reflexiones para reinventar la realidad. En los procesos de crisis es cuando queremos que se hagan mejor las cosas. Es durante las crisis cuando mejor nos podemos replantear cómo y de qué forma hacer cooperación”.

En su documento final de trabajo, producto del encuentro entre los miembros del Foro Mundial de Alternativas y del FIDC, el encuentro concluye que, “considerando que las democracias no se pueden reducir a las jornadas electorales, se hace indispensable promover una ciudadanía activa para darle vida a una democracia realmente participativa y transformadora desde lo local, lo étnico, lo cultural, lo social, lo nacional, lo autóctono, con perspectiva de género que conlleve la recuperación de todo lo público al servicio de los intereses colectivos, asegure el control soberano de los recursos estratégicos, la distribución equitativa de la riqueza y, la superación de la exclusión y de la discriminación”.