El 12 de junio se conmemora el Día mundial contra el trabajo infantil. Este año, debemos prestar una especial atención a la situación que sufren las niñas que a menudo deben afrontar dificultades adicionales como víctimas del trabajo infantil.

Después de tener conocimiento del informe elaborado por la Organización Internacional del Trabajo y de cómo la crisis puede empeorar esta situación, la preocupación aumenta:

Las niñas tienen más riesgo de ser forzadas a trabajar, ya que en muchas culturas se favorece la educación de los varones frente a la de ellas en la educación. El aumento de la pobreza como resultado de la crisis podría llevar a más familias pobres a tener que decidir qué niños/as pueden permanecer en la escuela.

Alejar a las niñas de la educación significa adentrarlas en el trabajo.

Pero la crisis también está afectando a muchas personas migrantes que antes enviaban dinero a sus países de origen para mantener a la familia permitiendo que los niños y niñas estudiaran. Ahora se encuentran en paro, con lo que no pueden sustentar a sus familias y con esto aumenta el riesgo de que los niños y niñas tengan que trabajar.

Estos son sólo algunos de los riesgos que corremos. Por eso es tan importante que prestemos atención, ya que los niños y niñas de hoy serán los/las adultos del mañana. ¿Qué sociedad queremos tener en el futuro?